Poesía

Ahora ella corre y alcanza el tren y ya no para ya no deja de correr

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Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología, 
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cocuy,
como un cocodrilo
si es verdad 
que los cocuies y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Mi mate y yo

¿Vas a regresar? – le pregunto

¡Regresaré! – el mate me responde

De tanto esperar, sobre la mesa lo encuentro,

después de cebarlo, me siento y lo observo,

al contacto con agua caliente entra en su punto de ebullición,

sus burbujas me invitan a probarlo,

al unisono de estar listo,

insinuándome un inmediato escaparate,

absorbiendo lentamente de su alma quebradiza,

imaginándome un invierno en pleno verano,

recreando la sonrisa que hipnotiza,

cual chileno, argentino, uruguayo o mexicano,

debo darme prisa, pues tú olor agoniza,

estoy como si no estuvieras,

sé que mi mate tiene algo que me paraliza,

no es lo mismo un mate sin matera,

no es lo mismo yerba vieja y yerba entera,

ahora el mate me observa y asegura no dejarme,

no es personal, yo le digo,

pero si de elegir se trata,

hubiera escogido que no te hubieras ido.

 

 

 

4XAgo

Jueves 02 de agosto de 2012
Un momento en una agenda,
una décima de segundo más, vuela,
va saltando de hoja en hoja,
mil millones de instantes de qué hablar…
Miré el ángulo formado por ti y por mí.
Es la solución a algo muy común aquí.
Ahora tú no dejes de hablar,
somos coordenadas de un par,
incógnitas que aún faltan por despejar.
Busca un libro que dice “cómo”,
luego otro que se titula “sí”,
sigue… un tercero llamado “nada”.
Es la fórmula de círculos sin fin.
Es que no hay nada mejor
que revolver el tiempo con el café.
Es que no hay nada mejor
que componer sin guitarra ni papel”.
Jueves 09 de agosto de 2012
Soy la sonrisa cínica en ese retrato
que guardas en tus desvaríos,
esa caricia que te provoca incendios;
soy la memoria de esas noches
en que gritas mientras te quemas.
Soy todas la bestias que morderán
la desnudez de tu cuerpo en celo.

 
Jueves 16 de agosto de 2012
Hay días en que mis ángeles predican pecados
ante la escultura de tu cuerpo incendiario.
Y también hay noches en que mis labios extasiados
recorren con fuego el abismo de tus caderas.
Y hay terribles madrugadas que se hacen eternas
extrañando la feroz avaricia de tu mirada.
Ya no sé qué hacer conmigo en esas horas
en las que tus párpados duermen la triste lejanía
que tanto maldigo y que tanto nos separa.

 
Jueves 23 de agosto de 2012
Aquí se desvencijan los recuerdos,
se oxidan todos los suspiros.
Aquí, en esta penumbra,
en el exilio de tu olvido,
me hago invisible a cada rato,
me devoran todos mis malos hábitos.
Allá, con quién sabe quién,
quién sabe cada cuánto,
tú haces el amor sin reparos.
Y los perros ajenos mean en las aceras
y un gato se refugia en las azoteas
y mis ratones huyen en busca de comida,
porque este maldito abandono
sólo ha visto florecer
cactus que se ahogan de sed.
Y mientras otro alguien, quién sabe quién carajos,
acaricia tu luminosa desnudez,
yo, como todo buen imbécil,
me observo en el espejo
para comprobar si esta palidez
no me ha vuelto totalmente invisible.

 
Jueves 30 de agosto de 2012
Cada amanecer, sueño estar a tu lado,
pero un día más y sigo estando sin ti.
No funcionó bien y nada tiene sentido ya,
porque si tú no estás, nada me hace feliz.
No me hace bien estar sin ti, sin tus ojos.
No me hace bien estar sin ti, sin tu amor.
No me hace bien estar sin ti, sin tu cuerpo,
temblando sobre mi cuerpo después de hacer el amor.