Mes: febrero 2017

La Póliza de $100,000,000 USD

Hace unos años, precisamente en el último trimestre del 2014, trabajé algunos meses en una aseguradora de vida (sí, esa que compró la licencia de Snoopy) la vacante se abrió por una incapacidad de maternidad aunque entré con la condición de que cuando regresara la persona que estaba supliendo, tendría que marcharme. Durante el tiempo que estuve ahí me topé con pólizas de vida de famosos, artistas, políticos y demás; sin embargo hubo una póliza que llamó en especial mi atención ya que era la del hijo de Emilio Azcárraga Jean ya que el monto por ésta, superaba los $100,000,000 USD.
En México se utiliza la siguiente expresión: “tener la vida comprada”, haciendo alusión a que no importa cuáles sean las consecuencias de nuestros actos, uno puede perecer sin pena ni gloria, a menos, claro está, que el interesado disponga de una economía superior al promedio para invertir ya sea en sí mismo o en solucionar sus asuntos pendientes.
Ayer me dieron una noticia que no he terminado de digerir, no es un hecho y falta el resultado de los estudios, que la única abuela materna que tengo, pueda haber desarrollado un tumor en el cerebro.
Y me siento bastante molesto porque tal parece que mi familia no puede razonar ni entender que “no tenemos la vida comprada”, que un día sin más ni más podemos dejar de existir por el motivo que sea, que no existe manera humana en evitar ciertas circunstancias y sobre todo, es imposible recuperar el tiempo perdido.
Estoy molesto porque desde hace más de cinco años, le propuse a los cuatro hijos de mi abuela que se preocuparan por su bienestar y únicamente por hacerle sentir bien, llevarle a sus actividades recreativas y derogar todas las preocupaciones que tanto le provocan.
Estoy molesto con mis tres primas y mi hermana porque les propuse hacer un calendario para turnarnos y cada fin de semana compartir con mi abuela, consentirle y llevarle a todos los lugares que ella quisiera visitar, claro está, que nuestras circunstancias fuesen posibles.
¿Pero cuál fue la respuesta de todos? ¡Es que no tenemos tiempo!…. ¡Claro! Menudo pretexto tan más estúpido. Tiempo es lo que sobra en la vida, designar nuestro tiempo así como administrarlo eficazmente es la clave en todo el quehacer humano. Basta con determinar qué es importante de lo que no lo es, o bien, ser coherentes con lo que decimos. Pues usted puede darme la razón o me puede corregir si no estoy en lo correcto, no es necesario con expresar nuestro amor por alguien, sino demostrarlo a cada instante.
Consciente estoy que hoy en día, le continuo debiendo a mi abuela dos promesas: Terminar la carrera y compartir con ella mi primer viaje a Europa.
Ha sido uno de los sueños más grandes que ha tenido, si tan si quiera su hermana mayor le hubiera invitado a viajar con ella hace un par de años que fue, en lugar de haberse ido con su amiga, no sé, quizás sólo yo me fije en eso.
Causa y efecto…. No es posible resistir el peso de todo un mundo sin sufrir secuelas durante el proceso.
Odio la puta hipocresía del mundo y su óptica pazguata en reaccionar hasta sentir el colapso.
Sé que no he sido el nieto más amoroso del mundo, ni siquiera el mejor, pero lo único que si sé, es que mi abuela disfrutó conmigo muchas salidas a museos, beber café caliente por coyoacán, visitar el acuario, contarle mis íntimos secretos, llevarle a una plaza comercial para que pudiera ver las fuentes danzantes hasta inclusive haber visto una película con temática sexual escandalosa, para su educación tan conservadora, haber caminado con ella kilómetros sin descansar así cómo compartir música y películas con ella.
Abuela, sé que no tienes una póliza de $100,000,000 USD, también sé que te hice sacar muchas canas verdes y que no soy el mejor nieto del mundo, por mucho, pero también sabes que te amo con todo mi ser.
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Luis Felipe González Yáñez

luisgzyanez@gmail.com

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