Mes: mayo 2015

¿Será que sentimos la esperanza que reflejan sus acciones y simbolos?

Me gustan los superhéroes  veo una realidad reflejada en gotham city de Batman, hell’s kitchen de daredevil y México. Podrías decir que son cómics, personajes de fantasía, pero quiero  hacer  mención que esa ficción que tanto se cuestiona, ha vuelto a superar la realidad y con creces.
No me centraré en explicar los múltiuniversos de cada uno de estos superhéroes más famosos de sus casas editoriales respectivamente, pero sí quiero aclarar que ninguno de los dos antes citados, tienen poderes como volar, telepatía, superfuerza -como Superman- o supervelocidad; pues su parecido además de haber perdido a us padres, fue el entrenamiento, en diversos estilos de combate cuerpo a cuerpo y una gran capacidad intelectual.

Si nos remontamos a los orígenes de los cómics y sus diferentes etapas, podremos encontrar una lista que supera los dos millares de superhéroes y contado; sin embargo tanto en barman como daredevil, describen una ciudad corrompida completamente por las mafias, drogas, trata de blancas, asesinatos y podría continuar citando los parecidos que éstos tienen, con muchas ciudades en todo el orbe, entre ellas México).

Éstos son justicieros, tanto gotham city, hells kitchen y México, vivimos en un estado de derecho: débil, quebrantable, corrupto e imparcial. Si estas contradicciones no existieran, los superhéroes no hubiesen visto la luz, y por consiguiente, no serían las películas con mayor recaudación mundial, superando a todas, por mucho.

¿Será que sentimos la esperanza que reflejan sus acciones y simbolos?

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me siento inherente a mi familia, incómodo e incomprendido.

“Pensar en el simple hecho de que una navidad más se acerca y con ella la celebración de año nuevo me es más que un dolor de cabeza e inevitable martirizador cual taladro en mi cabeza por imaginar convivir con el conjunto de personas que me tocó como familia”.

Sí, no puedo evitar haberme sentido muchas veces ajeno a la familia que me tocó y la siguiente entrada la expondré de la manera más objetiva posible, sin delimitar ningún hecho en específico; analizando los fundamentos por los que más de una ocasión he pensado lo anterior.

Desde la aparición de los primeros homínidos que datan de 30 mil años a.C. hasta su última evolución (250 mil años a.C.); se sabe que estos comenzaron a desarrollarse como seres sociales, entiendo la necesidad de ayudarse entre ellos, repartiéndose y asignando tareas a determinados grupos para facilitar la supervivencia trabajando en equipo; que iba desde derogando a grupos de caza, mientras otros practicaban la agricultura y otros tantos cuidaban a los primogénitos de las amenazas que existían en su entorno. Posteriormente, aquellos grupos sociales iban creciendo de tal forma en que fueron emigrando de su lugar de origen, poblando nuevos puntos de interés hasta lo que conocemos hoy en día.

Se debe entender la etimología de la palabra familia para analizar su contexto histórico- social, teniendo en cuenta que a la fecha, no ha podido ser establecida de modo preciso.

Hay quienes afirman que proviene del latín fames (“hambre”) y otros del término famulus (“sirviente”). Por eso, se cree que, en sus orígenes, se utilizaba el concepto de familia para hacer referencia al grupo conformado por criados y esclavos que un mismo hombre tenía como propiedad. Hoy en día, a juzgar por el uso cotidiano, ‘familia’ es una noción que describe la organización más general pero a la vez más importante del hombre.

Otro ejemplo en la Jerarquías de la clasificación sistemática de la categoría taxonómica situada entre el orden y el género; (Dominio, Reino, División, Clase, Orden, Familia, Género y Especie) se encuentra “familia”; constituido por un radical y una desinencia para nombrar un taxón familiar, el radical que se usa se corresponde con el genitivo del nombre del género tipo de la familia, no el de mayor representatividad (en número de especies o en popularidad del nombre). Así, del género Homo, cuyo genitivo es Hominis, cuyo radical el Homin-, se deriva el nombre de la familia Hominidae; es incorrecto formar el nombre de la familia a partir del radical del nominativo (Hom-o → “Homidae”) para la desinencia, que es la que identifica al taxón al rango de familia que varía según los diferentes grupos de organismos y el nivel taxonómico.

Con lo anterior, se entiende del término familia, parte de una organización como ente social, grupo o conjunto de individuos que comparten un linaje sanguíneo, además de un apellido.

Podría decir que para ilustrar el ejemplo de familia, todos los integrantes de la misma, son una parte clave para su funcionamiento cual si fueran engranes y cuando uno o varios, ignoran sus funciones dentro del grupo (familia) ya sea por motivos ajenos, tales como la desidia, indiferencia, ineptitud, ignorancia, sedentarismo, etc. Perjudican el ciclo rotativo y cíclico de los demás integrantes, partiendo de allí el problema que vengo a plantear.

En el siglo XX y particularmente en México, los bisabuelos de 9 de cada 10 familias tuvieron en promedio 10 hijos, siendo estos los padres de nuestros padres, que a su vez, ellos tuvieron 6 hijos dando origen a nuestros padres; que por consiguiente procrearon en promedio de 2 a 5 hijos, aquí es  de donde varios venimos al mundo en la tercer generación.

Siguiente este mismo orden de ideas, cuantificar los integrantes de nuestra familia asciende seguramente al centenar, pues no se pierda de vista que estos números se multiplican por dos, ya que se tiene familia por el lado materno como paterno.

Sin embargo, cabe destacar un hecho fundamental pudiendo expresarse como un desgastamiento en el tejido social como ejemplo; la decadencia generacional tomando como ejemplo los sesentas a la fecha, donde se puede apreciar una pérdida de valores, costumbres, elementos educacionales fundamentales y un sinfín de características que debilitan la visión de la “familia” como círculo social, dividiendo internamente a elementos claves del mismo grupo. Dando origen a divisiones dentro de la misma familia por causas diversas desde egoísmo latente, hasta disputas económicas ya sea por préstamos o herencias.

¿Cuál es mi punto?

Que la familia, (la gran mayoría de ellas, no todas) como ente social y fundamental en la sociedad, ha olvidado y degenerado la función que en ella se derogan dando pie a la humillación, chantaje, afectaciones psicológicas o físicas que parten desde un ambiente hostil y/o violento.

Siguiendo con esta objetividad antes citada, he aquí donde expongo mi sentir con lamento y un tanto de tristeza, pues es inevitable presenciar y analizar el deterioro y debilitamiento del ente familiar como sinónimo y prueba irrefutable de la carencia en la sociedad actual. He allí la razón del por qué me siento inherente a mi familia, incómodo, incomprendido y es una realidad que quizás muchos comparten.