Mes: febrero 2015

Alone together

Uno de los temas más vitalicios del hombre es preguntarse sobre el origen de todas las cosas, y aunque comenzó por hacerse estas preguntas de todo lo que tenía a la vista y en su entorno, después dio un salto para con esto, cuestionarse mas allá, para citar un ejemplo, el universo.

Tocando el tema del universo, quiero comenzar esta entrada con otra de las preguntas hechas por muchos, pero respondida por un hombre El siglo XX fue de gran avance científico y tecnológico de la mano del hombre, en el planeta en el que vivimos. Albert Einstein, físico y figura clave del siglo antes descrito, asombró al mundo con su teoría de la relatividad; la cual lleva consigo temas como el universo, el tiempo y el espacio.

Imagina que pudieses detener el tiempo, y aunado a esto, todos los relojes del mundo se paran con sincronía; con este pensamiento en mente me es difícil dejar de pensar en aquella obra del señor Dhalí titulada, relojes blandos.

Bien pues todo eso sería detener el tiempo. Y todos podemos hacerlo, porque el tiempo no existe, sólo es relativo. Es intangible, otra unidad de medición que el hombre hizo parte de el, acostumbrándose a ella e interponiéndose a ella a toda costa.

Todo tiene un desgaste, porque como dijo Newton en su primera ley, toda acción conlleva una reacción, por todos esos efectos biológicos, climatológicos y sociales, los seres humanos nos vamos envejeciendo; mas no por el tiempo.

Si obra del tiempo fuese, qué más quisiera detener el tiempo y adelantarlo, para verme así contigo. Y sólo contigo, porque años son lo que falta para estar junto a ti, y así no ser presas de la sociedad, sus críticas y sus paradigmas.

Pero aún así, si se pudiese adelantar el tiempo no existe ninguna garantía para asegurarme que en efecto estarás conmigo. Es por esa simple razón que el tiempo no se puede detener y que ahorita tú no estás junto a mi.

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