Mes: junio 2013

Dame sólo un beso que me alcance hasta morir

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Me encuentro caminando sobre la banqueta de concreto, misma por donde circulan miles de personas camino a la escuela o dirigiéndose a sus respectivos empleos. Tropiezo con mis recuerdos cual piedras en el camino como si estos me hicieran cambiar de dirección para alejarme de mi objetivo. El aire me golpea en el rostro pero tal parece que a ellos no les hace nada. Los miro pero ellos no me miran, es como si estuvieran robotizados, caminan sin mirar a nadie, sin mediar palabra, sin respirar. Viro la cabeza hacia el otro extremo y todo igual. No puedo concentrarme por los recuerdos que convergen con mis pensamientos; me recuerdan que será mi cumpleaños, pero hago caso omiso en su debate. Cruzo la calle y el automóvil más próximo me hace sonar su bocina para que apresure mi paso, sin importar que la luz roja continúe encendida, entonces me paro y mis ojos se postran en su rostro.

Las personas que me conocen dicen que soy raro, me he tratado de convencer de tener el mismo número de extremidades y órganos que ellos; no creo que lo mencionen por mi tipo de sangre B+ o mi alergia a la penicilina. Tampoco creo que hagan alusión a las fobias que tengo como claustrofobia o tripofobia. No, no creo que sea por eso. Sin mayor explicación, me dejan con esa inquietud sin detallar más al respecto mientras hago memoria desde que cursé la primaria, recuerdo haber sido siempre selectivo, prefería escoger a las personas que yo quería cerca a estar en un grupo por el solo hecho de pertenecer. He notado que las personas que me dicen raro, tan sólo tienen dos sentimientos hacía mí; o me quieren o me odian.

Los amigos que conservo, no son como los amigos de los demás que por preguntar el precio de algún producto me responden: “cuesta tanto dinero amigo”.  No, los amigos que conservo me han visto llorar y me han visto reír; son lo más duros conmigo y me hacen reaccionar. Ellos no me dicen lo que quiero escuchar, me dicen lo que tienen que decir sin tapujos.

Ya lo he platicado en anteriores ocasiones y una persona nunca podrá estar en completa soledad a menos que se recluya en una isla, siendo el único ser humano latente. Porque en esta gran metrópoli que me acobija con sus altas y bajas, siempre hay un alma que guste de escuchar. Hace algún tiempo que no platico con mi sombra, me divierten más los debates que oscilan en mi mente moderando a mis recuerdos contra mis pensamientos. Eso sí que es divertido. Les interrumpo para preguntarles hacia donde mi dirijo, hacen caso omiso y entonces mis piernas siguen su curso.

Cumplir años no te hace más longevo ni más joven. Segmentar los momentos con quien los compartes, sí.

¿Yo?… Yo no soy raro, tan sólo soy un niño que gusta jugar.

Título de ésta entrada inspirada por
Autor: Zoé
Álbum: MTV Unplugged: Música de fondo
Año: 2011
Origen: Cuernavaca, Morelos,  México

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