Nene, nene, nene ¿Qué vas a ser, cuándo seas grande?

Ésto de jugar a ser adulto no me está gustando

¿Dónde se fueron todos los niños?
El columpio se balancea con ayuda del viento,
Mientras el eco ahoga las risas,
Juegos no hay,
La creatividad e ingenio agotados están ,
¿Dónde están escondidos todos los niños?
Un dos tres por mi y todos mis amigos.
Ya salí de mi escondite, no los encuentro más.

La tecnología, gadgets, internet, Facebook nos están quitando a nuestros niños. Qué quieres ser cuando seas grande, le pregunté a un niño de 10 años.
Me respondió que lo que sea, mientras le de dinero. Me dejó pensando mucho su respuesta, remontándome muchos años atrás, cuando la mayoría de los adultos me preguntaban lo mismo y mi respuesta no se hacía esperar; “astronauta”, “bombero”, “policía”, inclusive alguna ocasión me preguntó mi madre y le respondí que quería ser “pintor”. Ella se molestó, explicándome la diferencia entre oficio y profesión. Honestamente no entendía la diferencia, pues lo único que había entendido era vivir de algo que me gustara hacer. Entrando en la adolescencia, me comenzó a interesar ser arquitecto y abogado pues en la primera quería construir mi vida con los mejores cimientos, la mejor fachada y ser el monumento más alto mientras que por la segunda, sólo me interesaba defender a todo aquél que ha sido víctima del abuso que nunca ha sido ni será castigado por un sistema corrupto e insuficiente.
Entonces sigues creciendo, con un criterio más agudo nunca dejando de escuchar los consejos de los demás, creyendo haber tomado una de las mejores decisiones que marcarán tu vida a una corta edad. La cuenta final de los últimos años de Preparatoria, si pudiese describirse, éste sería el pasadizo temeroso de la gran mayoría de adolescentes acercándose más al sendero de la libertad, llevando consigo una mochila de responsabilidades, compromisos, sueños y aspiraciones. Un estuche con sus más memorables vivencias, amigos que con el paso del tiempo se irán quedando y desveladas inimaginables.
Libros repletos de nada instruido por los maestros y bolsas, muchas bolsas para guardar todas las experiencias que la vida académica te dejo.

En México, la esperanza de vida en 1930 era cercana a los 34 años, en la última década del 2000  al 2012 aumentó de casi 76 años (75.4 años promedio; para las mujeres sube a 77.8 años y para los hombres desciende a 73.1), según el INEGI.
Condierando las seis fases del Desarrollo Remplein que van desde Lactancia (1er año de vida) a la vejez (60 años en adelante).
3 años de Kinder, 6 años de Primaria, 3 años de Secundaria, 3 años de Preparatoria y de 3-6 años Universidad (Promedio), arrojando un estimado de 21 años de vida académica. (Agregando a la cuenta en algunos casos 1 año de Primero de Inglés, maestría y doctorado, con una aproximación de 21 – 26 años.)

Según lo anterior, dividiendo la esperanza de vida entre las etapas, tendríamos un estimado de 25 años por fase(Lactancia-Infancia, Juventud-Adultez, Vejez-Senectud).

¿Y todos estos números para qué?
A primera instancia no dicen nada, pero dicen todo. Todas las decisiones y acciones de los primeros 25 años de nuestra vida, afectarán los siguientes 50.
Regresando con el tiempo que invertimos estudiando, la sociedad en conjunto con la mercadotecnia y patrocinados por el consumismo; nos ha vendido la idea tan efímera de la vida perfecta. La cual pudiera traducirse como una acción interminable de “compra y gasta”, desde que naces hasta que mueres.
Primero gasta en tu educación, consigue un empleo, gasta tu sueldo, sigue comprando, regresa a trabajar, vuelve a gastar tu sueldo, ve a trabajar una vez más, alístate para morir. ¿Fuiste feliz?

¿Cuántos adolescentes en su momento, analizaron esa primera decisión que influirá o influyó en su vida?

Nací un día de un mes de 1990.
Antes de salir de último año de Preparatoria, tuve 5 opciones de Carrera.
Cursé 1ero de Inglés y perdí un año al terminar la Preparatoria.
No escogí ni una de las opciones que tenía.
Mi elección final fue Licenciatura en Mercadotecnia, la cual estoy en la mitad.
El argumento es simple, una dulce ironía.
Me considero en contra del consumismo ya que aprendí la diferencia entre “deseo” y “necesidad”.
Cuando se me acercan y me vuelven a preguntar, Qué quiero ser cuando sea grande; Les respondo que disfrutar la vida y conocer el mundo.

Título de ésta entrada inspirada por
Autor: Miguel Mateos
Álbum: De Solos en América
Año: 1986
Origen:Buenos Aires, Argentina

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